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Tanto va el cántaro a la fuente
que al final se rompe.
Eso es lo que está pasando con
la proliferación de los quads y las consecuencias derivadas de un mal
uso de ellos. Aquí se puede ver qué ocurre cuando se utilizan estos
aparatos para hacer el botarate. Hasta ahora ninguna desgracia personal
ha ocurrido, pero será cuestión de tiempo que algún piloto sufra las
consecuencias de una conducción inadecuada, cuando no algún transeúnte
de los muchos que pasean (cada vez más) por las pistas de Cabredo-Ahuntzegi,
Marañón y GenevillaUxanuri. La balsa de Sota se ha convertido en
un lugar de esparcimiento y tranquilidad hasta que aparecen los de siempre
con sus ruidosos aparatos, haciendo trompos en las pistas, o entrando a
la propia balsa cuando rebosa agua, para probar la capacidad de estas
potentes motos.
Algunos ya han recibido varios avisos de los paseantes de toda la vida
de estos pueblos, pero hacen oídos sordos y siguen destrozando todo
cuanto encuentran a su paso. Al final, como sigan con esa actitud
habrá enfrentamientos entre unos y otros.
De momento se están instalando carteles indicadores mediante los cuales
se informa de ciertas prohibiciones que afectan a todo tipo de
vehículos: desde los agrícolas a los turismos. Velocidad máxima
permitida por estas pistas así como máxima carga autorizada se supone
que regularán la circulación por estos caminos agrícolas. Ahora bien,
no queda claro quién podrá poner sanciones en caso de que alguien
sobrepase los límites permitidos, por lo que quizás todo quede en una
buena intención, varios carteles y poco más.
Lo cierto es que mediante estas limitaciones se pretende que no se
estropeen los caminos rurales al poco de haberlos arreglado, así como
que los vehículos motorizados transiten a velocidades adecuadas.
El mobiliario urbano que se puso hace unos años en la balsa ha
contribuido a que se acerque bastante gente hasta élla, dejando su
huella y firma en las papeleras, cuando perfectamente se podían llevar
lo que han traído en sus vehículos, y arrojar las basuras en los
contenedores de cualquiera de los tres pueblos cercanos al embalse. Esta
nueva dotación ha generado mayor comodidad para el visitante, pero no
mejores modales y maneras por lo que durante algunos días de la semana,
y sobre todo en días de afluencia intensa, los alrededores de la balsa
parecen más un vertedero que un espacio de recreo. Y no son sólo los
de fuera; también los de casa contribuyen con sus basuras que perfectamente
podrían llevárselas sin problema alguno en cualquiera de los vehículos
en que acuden a este lugar a pasar la tarde o un buen rato.
Respecto a los quads, en otras comunidades autónomas ya se está
regulando el uso de estos vehículos así que no estaría de más que en
la comunidad foral de Navarra se hiciera lo mismo. De momento, como no
es así y hay vía libre para circular con estos trastos por donde
quieran, los practicantes de esta actividad están aprovechando para
venirse a lugares aún libres de multas y sanciones, lo que implica que
los de casa, una vez más, son los que pagarán las consecuencias de
esta falta de regulación para el uso de estos cacharros. Pero en el
caso que nos ocupa no son los de fuera los que hacen trompos en las
pistas o ponen la moto a tropecientos por hora, sino los de más cerca,
así que o nos respetamos todos cuando utilizamos estos caminos, o al
final seguro que algo malo ocurrirá.
Mayo. Maiatza 2008.
Itzuli.
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