Ya poco queda del pequeño y casi invisible repetidor analógico. Las antenas digitales han invadido este espacio.

A lo largo de este año se han instalado todos los elementos necesarios para fomentar la transmisión de la televisión por vía digital. Además, otros mecanismos para favorecer  la comunicación en el medio rural, ya se habían puesto en marcha en años anteriores, como la red wimax para telefonía e Internet vía radio. Este último ha supuesto un gran avance para los habitantes de la cubeta de Kanpezo que de esta forma dispone de líneas rápidas de comunicación a través de la Red o del teléfono. Hasta la instalación de los sistemas digitales de tv en la antigua antena, apenas se había notado la implantación de nuevos elementos en su torreta, pero ha sido a raíz de la colocación de una gran antena parabólica, cuando se ha empezado a notar, de forma exagerada, esta instalación electrónica sobre el verde intenso del hayedo de Marañón y Lapoblación. Si hasta hace poco  esta torreta era casi imperceptible,  ahora ha pasado a ser el centro de atención de este magnífico bosque, apenas tocado por la mano del hombre, salvo para cuestiones de vital importancia, como las captaciones de agua construidas para abastecer a Lapoblación y Meano, las cuales son prácticamente invisibles, además de que se ha respetado el entorno mediante el soterramiento de las líneas eléctricas que abastecen a las motobombas.
No ocurre lo mismo con este repetidor, cuya línea es aérea, a pesar de poderse hacer soterrada con mayor facilidad que en el caso anterior, y que ha pasado de ser una pequeña instalación a un centro de transmisiones de todo tipo. Se pueden observar antenas vía satélite, parabólicas de todas las dimensiones  e incluso antenas normales. Lo más curioso de todo es que a pesar de tanta parafernalia, la programación ofrecida es deprimente, teniendo en cuenta que numerosas emisoras transmiten lo mismo por diferentes canales, o tienen un segundo (o tercer ) canal de televenta. Es decir, mucha morralla y poca calidad, y eso implica estar todo el día con el mando a distancia del tdt, recorriendo arriba y bajo los canales por  algo decente que llevarse a los ojos, lo cual es bastante raro que ocurra.
Por otro lado, las disputas políticas impiden que las ETBs digitales puedan verse a través de este repetidor, lo que supondría ver todos los canales disponibles en le valle de Kanpezo, por una única antena, ya que éstas cubren toda la frecuencia de UHF (canales 21 al 69 por los que se transmiten estas emisoras) con una sola de ellas.  Esto supondría la eliminación de numerosas antenas que ahora miran a diferentes sitios para tratar de captar transmisiones de uno u otro lugar, en función de la potencia de la señal recogida. (Yoar, Urturi, Hornillos, Lapoblación, etc.) En resumen, mucha alforja para poca calidad, y además medio vacía, porque con poca cosa más se podría ampliar la oferta a los canales vascos, y no se hace por problemas muy ajenos a la difusión social de los medios de comunicación, que debería ser el verdadero objetivo de estas instalaciones, independientemente de las cuestiones políticas.
Con este bagaje ¿para qué tanta antena en medio de un bosque de porte único? En cualquier caso ¿no se puede integrar adecuadamente en el medio que lo rodea, o tiene que ser bien visible, de tal forma que desvíe la atención del visitante hacia esta estructura electromecánica? Si el anterior apenas era visible ¿por qué éste deslumbra todo el día como si fuera el lucero del alba? Desde la misma Calle Mayor de Cabredo-Ahuntzegi, se divisa con netitud esta torre a cualquier hora del día. Soluciones de integración en el medio en que se ubica seguro que hay, pero está claro que eso no da votos, y que lo que sí los da es el número de canales que se pueden ver gracias a esta horrible torreta...........aunque la programación sea una bazofia. A ver si hay suerte y alguien se da cuenta de que vale mucho más el lugar en que se ubica este repetidor que muchas de las cosas que se transmiten gracias a él.

Itzuli. Volver.