Cubo del molino de Genevilla construido en muy poco espacio pero de una gran efectividad.    

El cubo del molino de Genevilla presenta un cuadro rectangular, bastante regular, pero muy estrecho, a la vez que muy  profundo en la zona del desagüe hacia los rodetes. Resulta muy diferente al de Cabredo-Ahuntzegi, distante apenas un kilómetro y medio de éste, que tiene forma almendrada y con un  desnivel  mucho menor entre la cabeza y la cola.
    Éste está construido en piedra y con una rampa de fuerte pendiente hasta el sumidero que encauza el agua hacia los rodetes. En un costado, junto al frente, está el rebosadero, un tubo metálico que desvía el agua una vez que se ha llenado.  
    Posiblemente tenga esta forma y tan escaso cubicaje, porque siempre estaba asegurado un aporte de agua procedente desde el Nacedero del que se surtía, ya que aunque en verano disminuye la cantidad de agua que sale por esta surgencia, nunca deja de manar. Por el contrario, el Ega en verano aminora mucho su caudal y los regadíos que se suministran directamente de su cauce prácticamente lo dejan sin agua para la molienda. Esto queda claramente reflejado en el hecho de que el molino de Marañón, el único que queda activo actualmente, debe mover sus máquinas mediante un generador eléctrico a  gasoil, en verano, ante la falta de agua para mover su turbina.
    Otra gran ventaja que tiene este depósito frente a los de sus pueblos vecinos, es que  necesita un mantenimiento escaso, ya que el agua, apenas salida de su nacimiento, es introducida en él y por lo tanto apenas arrastra materia como ocurre en los ríos, especialmente en épocas de lluvias.

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