Aspecto exterior del molino de Cabredo-Ahuntzegi (Nafarroa).

Exterior del molino de San Pedro, perteneciente al municipio de Cabredo-Ahuntzegi (Nafarroa), que funcionó con las aguas del río Ega. Su aspecto actual está algo cambiado, ya que ha sido recientemente reformado. Dispone de tres rodetes: dos para moler cereal y otro más pequeño y moderno, para generar corriente eléctrica a 125Vts., con la cual se arreglaban sus dueños por las noches. La planta baja estaba destinada a la molienda y a la cuadra para el ganado, la primera como vivienda y la última como granero. El añadido de su derecha era un pajar en su parte superior y una cuadra para cerdos en la planta baja. Se puede ver, en su parte superior,  el agujero por el cual se introducía el tubo que llegaba de la trilladora y por el cual entraba la paja directamente en el hueco. En la parte trasera, contra la fachada, está el cubo, depósito en el cual se almacenaba el agua para luego poder moler. Se abastecía mediante un canal, llamado localmente regadera, porque además de servir para moler, regaba varias huertas antes de llegar al molino, aprovechando así al máximo las aguas desviadas un kilómetro más arriba. El aprovechamiento de estas aguas sólo es superado por el del molino de Genevilla, (Uxanabilla) apenas a un kilómetro de distancia de éste, con cuyo caudal también se abastecía una pequeña central hidroeléctrica, aunque no con aguas del Ega, sino de un afluente suyo.
Este molino estuvo en funcionamiento hasta los años 70, tiempo en el cual sus dueños, ya mayores, se trasladaron al núcleo urbano, distante un kilómetro desde este edificio. Hasta ese momento estuvo regido por dos hermanos y sus respectivas familias, cuya madre les había comprado esta instalación para que se ganaran la vida con la molienda. El edificio era autosuficiente ya que se abastecía de una fuente propia aunque se tenía que portear el agua con baldes. El ganado caprino y aves de corral para la alimentación y el bovino y caballar para las labores de algunas tierras, así como una extensa huerta que limita con el edificio,  complementaban la forma de vida de sus habitantes.
El edificio consta de dos partes bien diferenciadas: una de piedra unida con arena en masa y huecos construidos en mampostería, con piedra arenisca, y un añadido, que parece más moderno, también con piedra unida con arena en masa, pero de diferente origen a la anterior ya que parece más bien toba, rematada también en huecos y esquinas con mampostería de arenisca. La parte superior está acabada en ladrillo dando la impresión de que esto se hizo para aumentar la altura, y en consecuencia la capacidad, del pajar.

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