La nueva línea de Alta Tensión que está proyectado  construir entre Castejón (Nafarroa) y Vitoria-Gasteiz (Araba) afecta gravemente a algunos de los valles mejor conservados de Tierra Estella, en su vertiente más occidental. En concreto, el Valle de Aguilar, así como el tramo navarro de Campezo, pueden verse seriamente afectados por el paso de esta línea de 420.000 voltios. Al elevado voltaje que transportará, y los riesgos que ello conlleva,  habría que añadir  los desmontes que sería necesario realizar, los accesos a cada torre, así como el talado de bosque bajo el trazado seguido por los cables, norma de seguridad que se debe seguir en este tipo de instalaciones de alto riesgo. Precisamente el bosque de algunas de las zonas propuestas para el paso de la línea, como en el Alto Ega a su paso por Campezo, es uno de los tesoros naturales de esta comarca, pues de él se abastecen los pueblos que  para calentarse en invierno, además de realizarse así una limpieza anual de los mismos mediante la tala selectiva de sus árboles. Por otro lado, los animales salvajes, especialmente el jabalí, encuentra en estos arbolados el mejor refugio, tanto para sus andanzas como para criar. De igual forma, este lugar es zona de paso de aves migratorias, entre las que destaca la paloma torcaz, la cual ya tienen que luchar desde hace unos pocos años, con los aerogeneradores del parque eólico de las Llanas de Codés, un elemento más a superar en su migración anual que hasta hace bien poco no existía. 
En su parte navarra, esta línea, en una de sus variantes, debería superar, o discurrir muy cerca, por algunas  zonas de especial interés natural, como son un LIC (Lugar de Interés Comunitario. Cabredo-Ahuntzegi y otros municipios), una reserva natural (Peñalabeja en Cabredo-Ahuntzegi), un tramo de la Red Natura 2000 ( Sierra Chiquita en Cabredo-Ahuntzegi) así como una balsa de regadío protegida por una ZPP (Zona Periférica de Protección. Cabredo-Ahuntzegi) y que en los últimos años está destacando por las numerosas aves que paran en ella, así como otras que anidan y crían en sus alrededores en incluso en sus propias aguas (fochas, somormujos, azulones, etc). A ello habría que añadir otras especies de rapaces de magnífico porte, como el aguilucho cenizo, que todos los años anida y cría en estos campos, así como la casi extinta águila perdicera, especie que encuentra uno de sus últimos refugios precisamente allí por donde pasaría esta línea en su cruce con Sierra Chiquita. 
Todas estas zonas son muy importantes para el desarrollo normal de la fauna salvaje de la comarca, además de la vida normal de sus habitantes. También afectaría al tramo del Alto Ega mejor conservado, a medio camino entre Araba y Nafarroa en su tramo de Roñés, encajonamiento de este cauce de gran belleza, donde sus aguas aún permanecen bastante limpias. No en vano, hasta no hace muchos años, se ha podido observar esporádicamente alguna nutria, aunque al día de hoy ya se considera desparecida de la zona debido al aumento de la presión demográfica sobre este animal. 
Algunas torres deberán ir ubicadas en zonas de cultivo de cereal, y ello supondría también eliminar parte de esos cultivos a razón de 100 m² por torre, que es lo que ocupa aproximadamente la base de cada una de ellas. Será por tanto un terreno inaccesible a las cosechadoras, las cuales son cada año que pasa, más grandes. A partir de Campezo la línea esquiva zonas protegidas por ley, como el parque natural de Izki, al cual no entra, pero que bordea por el oeste, por lo que se debe deducir que para los diseñadores del recorrido, existen zonas sensibles de primera y de segunda a su trazado, estando entre éstas últimas las que corresponden a todo aquello que no esté protegido por una figura legal de fuerte efecto, algo que sí ocurre con el caso de  Izki.
Los campos electromagnéticos generados por una tensión de 400.000 voltios son muy importantes y podrían alterar el curso de la vida rural, la cual ahora presenta un equilibrio bastante ajustado, teniendo en cuenta los tiempos que corren. Si normalmente aconsejan no tener aparatos de baja tensión en las mesillas junto a las camas donde se duerme habitualmente, por el negativo efecto de los campos magnéticos generados sobre el  cerebro humano, ¿qué se puede decir de una línea de 400.000 voltios? Los magnetismos creados por estas megalíneas son de un alcance enorme, aunque imperceptibles a simple vista para el ser humano. Sólo con el paso de los años, y mediante estadísticas que comparen unas épocas con otras, se podrán comparar los índices de mortandad así como sus causas. Para entonces, para muchas personas ya será demasiado tarde, y no hay que olvidar que la media de edad en estas zonas es muy elevada, lo que podría cambiar en el futuro si se lleva a cabo esta macro-obra.
Lo más curioso de todo esto es que a las comarcas por las que atravesará no les supondrá beneficio alguno, ya que según algunos sectores ecologistas, esta línea será para abastecer al Tren de Alta Velocidad y además la energía procedente de Castejón se genera con métodos poco limpios. Prácticamente todos los municipio afectados, tanto de Tierra Estella como de Kanpezu, se han posicionado en contra de este proyecto y se ha comenzado ya a realizar acciones conjuntas. Sólo con el tiempo se verá hasta dónde se podrá influir por parte de estas poblaciones y sus moradores, para evitar que esta infraestructura no acabe dominando el magnífico paisaje de estos territorios.

Otsaila. Febrero 2008.

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