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El pasado día 26 de Julio de 2008
se celebró una nueva fiesta reivindicativa en contra de la línea de alta
tensión que podría pasar por terrenos del Alto Ega navarro, así como
por otros lugares cercanos, como es el caso del valle de la Berrueza, en
uno de cuyos pueblos, Mirafuentes, se celebró este acto reivindicativo.
Apoyado en esquemas y datos proyectados sobre una de las paredes del
gaztetxe de esta población, Patxi, arquitecto de interiores, basó su
charla en los efectos electromagnéticos más conocidos sobre las personas
así como en los animales y vegetales que habitualmente les rodean. Así,
no sólo se limitó a exponer cantidades, alcance o efectos de las lineas
de AT, sino hizo también especial énfasis en otros emisores más
conocidos aún que estas instalaciones radiantes, como los
teléfonos móviles, por ejemplo, sin olvidar todos los objetos
eléctricos y electrónicos que nos rodean habitualmente en nuestras
casas, como las cocinas eléctricas, sin ir más lejos y por poner un
ejemplo de los más conocidos.
Las antenas de diferentes tipos, como las de telefonía móvil, internet
por radiofrecuencia (Wimax y WiFi), etc., también fueron detalladamente
descritas en cuanto a los efectos de las mismas sobre el ser humano,
poniendo algunos ejemplos, a veces dramáticos y algunas otras (las menos)
con final feliz, como el de uno de los asistentes que consiguió, sólo
razonando con las autoridades afectadas, trasladar un transformador varios
metros más lejos de su vivienda de lo que estaba proyectado en origen. No
parece que vayan a tener tanta suerte en Campezo, según otro de los
asistentes, donde parece que quieren colocar uno de estos
trasformadores a la misma puerta de una residencia de ancianos,
precisamente uno de los dos sectores de la población a los que más
afectan estas instalaciones junto con los niños.
Con el fin de aclarar ciertos conceptos, Patxi realizó también una clara
distinción entre las emisiones electromagnéticas naturales y las
artificiales. A las primeras estamos sometidos de forma natural por
diferentes cuestiones, como la propia composición del planeta o las
radiaciones solares, mientras que las segundas son siempre de origen
artificial generadas por el hombre. Algunas emisiones artificiales son tan
evidentes y nocivas, que el simple hecho de cam biar
de residencia puede llegar a suponer una clara mejoría de la calidad de
vida, como así aseguró el ponente basándose en casos reales en los que
él mismo había intervenido.
Por último, expuso, mediante diagramas y contundentes datos los efectos
de los campos electromagnéticos sobre el cerebro destacando los que puede
generar sobre la glándula pineal, auténtica reguladora de numerosas
funciones del cuerpo, la cual puede verse muya afectada por estas
emisiones y a su vez, generar disfunciones importantes en la vida diaria
de las personas afectadas.
En resumen, una charla complementaria a la que ya había realizado en
Espronceda Alberto Frías, de Eguzki, el cual centró más su ponencia
sobre la propia línea de AT y el paso de la misma por diversos lugares.
No obstante, en varias cuestiones expuestas por ambos, coinciden plenamente
en cuanto a las posibles afecciones a las personas que podrían quedar
expuestas a las radiaciones electromagnéticas artificiales.
A la charla asistieron unas 60 personas de pueblos como Otiñano, Oco,
Campezo, Espronceda, Genevilla-Uxanuri, y Cabredo-Ahuntzegi, entre otros,
destacando éste último por el gran número de jóvenes que participaron
tanto de la charla como los actos posteriores ya que a continuación
se hizo un kalejira desde le gaztetxe hasta el frontón, amenizada por el
grupo de trikitrixa de Cabredo-Ahuntzegi, para posteriormente jugar
diferentes partidos de pelota entre los pueblos asistentes, quedando campeones
además los representantes de esta población. A la noche se cerró la
fiesta reivindicativa con una cena entre 80 comensales de los pueblos que asistieron
a los actos celebrados durante el día. En resumen, una buena fiesta
reivindicativa contra la construcción de esta línea de AT, de las que
habrá que hacer más en le futuro si se quiere defender el modelo de vida
rural sana y natural que ahora conocemos en estos magníficos valles fronterizos
entre Araba y Nafarroa.

Itzuli.
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