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Este año no hay
mucho que decir sobre las actividades de este verano, puesto que
respecto al anterior, la participación ha bajado sustancialmente. Lo
mismo por parte de Begalar, cuya oferta ha sido muy escasa, como por los
propios vecinos y veraneantes, lo cierto es que apenas ha habido
actividades veraniegas. Sin embargo sí se han realizado algunas
actividades extraveraniegas por parte de algunos de los habituales del
pueblo, como Antonio y Javi que recorrieron el camino de Santiago, entre
Roncesvalles y Santiago, en 10 días en bicicleta, recorriendo por tanto
una media de 80 kilómetros diarios, kilometraje nada despreciable para
portar todo el equipaje necesario para pasar los diez días del viaje.

Antonio y Javi en varios de los lugares por los que pasaron camino de
Santiago.
Begalar por su parte ha
organizado las manualidades de cada verano y un campeonato de futbito
muy mermado por falta de equipos para jugarlo, lo que lo ha dejado muy
descafeinado. Este año parece que ha habido una desmotivación muy
acusada en algunas localidades que tradicionalmente han venido
disputando este campeonato, pero que este año han pasado de él, no
sabiendo si ha sido por desidia o porque no había niños/as para la
competición. Por otro lado, ha habido un poco de falta de vista por
parte de Begalar al organizar una fiesta final con una sola final de
infantiles, cuando nada hubiera costado jugar otra de consolación entre
el tercer y cuarto clasificados. Al fin y al cabo a los chavales estos
partidos les gusta, aunque queden los últimos. Esta falta de previsión
hizo que algunos pueblos no acudieran a la fiesta final. El equipo
infantil del pueblo no consiguió buenos resultados pero se lo pasó
bien, que al fin y al cabo es lo importante.
En cuanto al campo, conviene remarcar que este año parecía la selva
africana ya que excepto para descargar escombros en el vertedero
municipal, no parece que la campa interese para nada más. Gracias a la colaboración
de un vecino de Aguilar, que prestó su máquina así como el
combustible para que funcionara, se pudo adecentar un poco el terreno
que después fue regado por los propios chavales. Al final fue
demasiado trabajo para poco partido, pues sólo se jugó uno, pero
al menos se disputó en unas mínimas condiciones, lo que también fue
apreciado por el equipo contrario. Quienes sí se pudieron aprovechar de
las buenas condiciones en que estaba, fueron varias autocaravanas que
acamparon algunos fines de semana allí mismo. De lo malo malo, por lo
menos este año no ha habido campamento que anule por completo la
posibilidad de jugar en este campo, que más parece de la gente de
fuera, que de los habitantes y veraneantes del pueblo.
Respecto a las iniciativas de los veraneantes no se ha llevado a cabo
ninguna, aunque ya hubo algún conato para hacer una excursión en bici
hasta Kanpezu con los niños, con el fin de sustituir en la medida de lo
posible a la tan apreciada marcha entre Marañón y Torralba. Al final
no cuajó por diferente motivos, pero lo cierto es que Begalar debería
analizar en conjunto la efectividad del programa que ofrece, y
reconsiderar la posibilidad de volver a organizar una marcha en bici en
las mismas condiciones que en años pasados, porque esa iniciativa sí
tiene éxito y además en ella participan personas de todas las edades.
Otra cosa es con qué presupuesto se cuente para ello y qué
dificultades organizativas conlleve, pero lo cierto es que es una
actividad que cuenta con muchos adeptos.
Respecto a las manualidades de los/as más jóvenes, Un
año más ha habido que mendigar
la llave del centro social para que la chavalería tuviera un lugar
donde poder estar a gusto. Una llave que aparece
como por arte de magia cada vez que se trata de celebrar una comida, una
cena o cualquier otro evento culinario, y que por el mismo mágico arte,
ningún año aparece cuando los chavales la necesitan para los
trabajos manuales, y deben mendigar por
casas y huertos la tan preciada llave. Y eso que es para entrar al
único recinto que no tiene ningún equipamiento. Y eso que el día
anterior ya se avisa a quien procede para que la tenga preparada cuando
venga la/el animadora/or sociocultural de Begalar. Aún así y todo, es
imposible evitar que el primer día las manualidades se hagan en el
exterior del local, como ha ocurrido ya varios años, éste incluido. Se
comprueba una vez más, que aún a pesar de ir en aumento la población
infantil de verano, no se la tiene en cuenta absolutamente para nada por
parte de las autoridades competentes de este pueblo. ¿ Habrá que
esperar a que algún concejal o alcalde tenga hijos o nietos y se den
cuenta de la situación para tratar de mejorar la oferta infantil de
este pueblo? Lo más probable es que aún así mejoraría.
Respecto a la asistencia, este año se ha notado un bajonazo en la
participación de las niñas, que otros años sí han tomado parte en
estas manualidades, pero que parece que este año no estaban por la
labor, sin saber a ciencia cierta a qué se ha debido en concreto. En el
campeonato de futbito sin embargo sí han participado, siendo alguno de
los otros equipos el que tenía problemas para aportar chicas al grupo.
Aunque han sido pocas las actividades veraniegas, a continuación se
muestra una galería de fotos de las mismas para toda aquella persona
que quiera verlas.
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